35 años de espera han merecido la pena: Gracias Granada CF (I)
Culebras21 Junio, 2011

Mi última crónica de la temporada la desmenuzaré en partes contando las vivencias acontecidas durante todo este fin de semana tanto en Elche, en la plaza del ayuntamiento de Granada, el partido y las reflexiones que nos deja el mismo y de lo que nos espera a partir de ahora, de un ascenso que 35 años después nos va a llevar rumbo a la Primera División del futbol español.
Y es que en la media tarde del sábado el ambiente y la expectación era máxima ante los acontecimientos que se iban a suceder dado que el sueño de subir a primera estaba presente en cada aficionado que se disponía a coger su autobús rumbo a Elche.
Así pues en un viaje que se hizo más largo del que todos esperamos llegamos a nuestro destino bajo unas medidas de seguridad propias de un partido de tal intensidad tanto en los futbolistas como en los propios aficionados. Y casi con la hora a punto de empezar el encuentro la afición de Granada hizo acto de presencia en el Martínez Valero con un grito de “Vamos mi Granada, vamos campeón “que dejo enmudecido a toda la hinchada ilicitana. Creo que se fue el primer gol que se metió antes de empezar el partido. En todo momento la afición de Granada no dejo de animar y apoyar al equipo antes durante y después del encuentro ante una grada ilicitana propia de un espectáculo de teatro. El gol de Ighalo fue el punto más álgido de esta celebración en donde hizo levantar a esos aficionados granadinistas que se dejan la garganta en cada ciudad y cada campo en donde juega su Granada. Creo que por aquí se empieza a construir un equipo de primera División.
Al finalizar el partido y con el ascenso ya logrado la afición más radical y unos cuantos aficionados se dedicaron al lanzamiento de botellas y piedras, acto que debemos condenar y rechazar y en donde en ningún momento la afición del Granada antes durante y después provocó con lanzamientos de objetos e insultos a una afición de Elche que ya venía encendida después de lo acontecido en el estadio de los Cármenes. Los aficionados no pudimos salir del Martínez Valero hasta casi dos horas de la finalización del encuentro. Dentro del campo y en el vestuario se vivieron unos lamentables y bochornosos incidentes en los cuales jugadores del Granada tales como Roberto recibieron el impacto de un puñetazo en la cabeza por parte de un aficionado, si es que se le puede llamar así, y numerosos empujones a tantos jugadores. Ya dentro del vestuario se surgieron una serie de insultos amenazas y demás provocaciones por parte de los jugadores del Elche que termino con el Granada encerrado en su vestuario durante mucho tiempo sin poder salir al campo para celebrar la victoria con sus aficionados. Creo que en Elche y en la figura de su entrenador deberían de hacerse mirar este trato, el cual no fue de recibo en el partido de ida.
Y en cuanto salimos del estadio subimos de nuevo al autobús y tras una espera de 45 minutos, por fin el viaje de vuelta se pudo reiniciar y con unas medidas excepcionales de la Policía Nacional, a la que hay que felicitar por el despliegue realizado a esa afición de Granada que hizo tantos kilómetros por ver a su equipo. La única nota negativa fue que a la salida de la cuidad y cuando los autobuses enfilaban su marcha a Granada por la autovía ya sin protección policial, uno de estos autocares recibió un impacto de una piedra en el cristal frontal, quedando este bastante dañado pero con la buena suerte que tanto al conductor como a los aficionados no les paso nada de importancia.
Así pues y tras casi 5 horas de viaje el autobús hizo su llegada a la capital nazarí con unos aficionados que aunque cansados tras el largo viaje, las sonrisas y la alegría que se podía respirar era máxima ya que su equipo estaba al fin tras tanto tiempo en la máxima categoría del futbol español.








